Voy a recordar tu pequeña habitación, la sensación de ti, a la luz de la ventana, tu música, tus libros, nuestras tardes, las noches, nuestros cuerpos derramados juntos, el sueño, las diminutas corrientes que fluyen, inmediatas y para siempre . Tu pierna, mi pierna, tu brazo, mi brazo, la sonrisa y la calidez tuya que me hizo reír de nuevo.
Quédate con la persona que se desvele contigo aunque se esté muriendo de sueño o tenga que madrugar.
Estaría padre que te vinieras a dominguear. A mi cama.








